¿Te has preguntado alguna vez por qué no puedes recordar los sueños? Es común escuchar quejas de personas que olvidan sus sueños. Se sienten frustradas porque nunca recuerdan lo que soñaron. Porque quizás alguien cercano se acuerda siempre lo que soñó y ellas nunca. Y si, indudablemente hay gente que pareciera que tiene «más facilidad» para recordarlos… Pero no te atormentes, ¡tu también puedes lograrlo! Si sigues religiosamente los aspectos que detallaré a continuación, podrás recodar la mayoría de tus sueños.

Trucos para recordar los sueños
Es vital que estés en un ambiente óptimo y cómodo para poder descansar correctamente

Guía para recordar sueños

Se consistente con los horarios

Los sueños suelen originarse en la etapa REM del sueño, caracterizada por los movimientos rápidos de los ojos. Tu cuerpo está descansando, pero tu mente está activa mientras duermes. Si no duermes lo suficiente o tu sueño está muy interrumpido, tienes menos sueños REM y sueñas menos.
Si te acuestas siempre a la misma hora y te levantas en el mismo horario todos los días, podrás regular tu sueño ¿Qué quiere decir esto? Significa que no te dormirás tan rápido pero tampoco te costará conciliar el sueño cada vez que intentes hacerlo. Esto sucede si te acuestas todos los días a la misma hora respetando tu patrón de sueño.

Crea un ambiente óptimo para dormir

Cómo recordar los sueños
Mantener constantes los horarios de sueño y dormir las horas indicadas, ayudará a que recuerdes tus sueños

Prepara la habitación de tal manera que puedas descansar correctamente. Se recomienda que debe estar bien oscura, preferentemente sin ruidos ni distracciones. Así conseguirás dormir más profundamente y por más tiempo. También puedes usar unos tapones para tus oídos para mejorar la calidad del sueño. Es ideal además, que despiertes sin sobresaltos externos, sin alarmas por ejemplo. Estos factores facilitarán que recuerdes tu sueño al despertar.

No bebas alcohol ni comas antes de acostarte para recordar los sueños

Trata de comer un par de horas antes de irte a dormir. De esa forma los químicos de los alimentos o bebidas, no interferirán con tu patrón del sueño. Puedes tomar un vaso de agua antes de acostarte, para que no te despiertes en medio de la noche con sed.

Evita el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarte

El cuerpo genera melatonina para poder descansar. Sin embargo las luces de las pantallas de celulares y computadoras pueden alterar tu ciclo del sueño e incluso provocarte insomnio ¿Por qué? Porque los estímulos que generan las luces artificiales de los dispositivos alteran la producción de esa hormona. Al disminuir la cantidad de melatonina, nos dificulta conciliar el sueño. Los medicamentos que nos suelen recetar para dormir, contienen precisamente ese componente químico.

Meditación para recordar los sueños

Apenas te acuestes le puedes dedicar unos 15 o 20 minutos a la meditación ¿Cómo meditar? Con la luz apagada, mientras te duermes, intenta relajar tu mente y tu cuerpo. Existen varios videos en Youtube o en Spotify donde puedes encontrar meditaciones guiadas. Estas herramientas son útiles tanto para los expertos en meditación como para aquellos que nunca la hayan hecho y se estén iniciando.

No te levantes bruscamente

Una vez que te despiertes, no te levantes de un salto, ni apurado. Se recomienda quedarse acostado un poco mientras intentas recordar lo que estuviste soñando. Así que al despertarte, no te muevas ni digas nada. Solamente intenta recordar tu sueño con el máximo detalle posible, en la misma posición en la que te despertarte. Trata de recordarlo desde el inicio hasta su fin. Intentar reconstruir mentalmente el sueño, te ayudará a evocarlo más rápidamente.

Escribe los sueños cuando te despiertas

Guía para recordar los sueños
Un excelente método para recordar sueños, es anotándolos cada vez que te despiertas y llevar un registro de ellos.

¿No te pasó haberte despertado en medio de la noche recordando lo que soñaste, dormirte nuevamente y al despertar por segunda vez, haber olvidado todo o casi todo el sueño anterior? Sucede que usualmente se recuerda lo último que se soñó. Por esta razón es importante que escribas tu sueño al despertarte. Anota lo que recuerdes. Puedes empezar escribiendo lo primero que recuerdes, lo que podrá ayudarte a recordar lo demás. También puedes anotar cómo se sentiste al despertarte. Tus emociones pueden ayudarte a evocar mejor el sueño. Por ejemplo, si te despertaste ansioso, te puedes preguntar por qué te sientes así.

Quizás el primer día no puedas recordar ningún sueño, aún habiendo aplicado todos los pasos de la guía. Pero ¡es cuestión de práctica! ¡No te desanimes! Cada quien tiene su propio ritmo para lograr las cosas y aprenderlas. Seguramente en un principio te costará aplicar todos estos pasos, sobre todo si ninguno forma parte de tu rutina. Lo importante es poco a poco ir incorporando estos hábitos para que puedas recordar sueños y a su vez mejorar tu calidad de vida.

Fuentes: wikiHow, Pshycology Today.

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